VIGO EN FEMENINO: TRAS LA HUELLA DE MUJERES QUE HICIERON HISTORIA
Wednesday, March 4 2026


CONCEPCIÓN ARENAL
Jurista, socióloga y periodista, Concepción Arenal (Ferrol, 1820) es un referente de la historia intelectual de España. Defensora de los pobres, consagró su vida a la lucha por una sociedad más justa y solidaria.
Considerada la percusora del feminismo en España, luchó por la educación de las mujeres; ella misma asistió disfrazada de hombre a clases en la Universidad Central de Madrid, en una época en la que no se permitía legalmente el acceso a las mujeres a estudios superiores. Se reveló contra la tradicional marginación del sexo femenino, criticó las leyes españolas, discriminatorias con la mujer, y hasta el final de sus días defendió en sus escritos que la independecia con la que ella había vivido se extendiera al resto de las mujeres. Su pensamiento fue la base del derecho de la defensa de las mujeres durante décadas. Fue sin lugar a dudas una mujer adelantada a su época.
Concepción Arenal pasó los últimos años de su vida en esta ciudad, donde murió en 1893. Pese a gozar de un gran prestigio social, carecía de fortuna y pasaba por muchas dificultades económicas, por eso vivía con su hijo Fernando García Arenal, por aquel entonces ingeniero de obras del Puerto de Vigo.
Sus restos descansan en el cementerio de Pereiró, en un monumento levantado por el Ayuntamiento, obra de Manuel Gómez Román. También puedes visitar la balaustrada del Pazo de Núñez, su vivienda en Vigo, ubicada ahora en los jardines del Pazo Quiñones de León.
ROSALÍA DE CASTRO
Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 1837) fue una escritora y poetisa gallega considerada una de las figuras más ilustres e indispensables del panorama literario del siglo XIX.
Entre sus numerosos trabajos destaca Cantares Gallegos por ser la primera gran obra de la literatura gallega contemporánea. Estos cantares marcaron el inicio del renacimiento de la literatura gallega tras los denominados “Séculos escuros”, en los que la creación literaria en gallego fue prácticamente nula. En este libro de poemas, que reflejan la sociedad rural en la que vivía su autora, Rosalía dignifica la lengua gallega en un acto de orgullo y contra la represión del pueblo.
Por esta razón, la publicación de Cantares Gallegos, el 17 de mayo de 1863, marca la referencia para la celebración del “Día das letras Galegas”.
El libro fue impreso en Vigo, en la imprenta de Juan Compañel y resultó ser el único libro del que Rosalía vio la segunda edición pero... ¿Sabes de quién fue la iniciativa de publicar este poemario?
Fue Manuel Murguía, el marido de Rosalía, quien gestionó la publicación del poemario sin permiso de la escritora, así que el impresor comenzó a publicarlo antes de que Rosalía lo hubiera acabado.
Puedes visitar el edificio en el que se encontraba la famosa imprenta en la zona histórica de la ciudad, calle Real, 12. Vigo también cuenta con una calle con su nombre, presidida por una escultura en su honor.
OLIMPIA VALENCIA
Nacida en Baltar (Ourense) el 14 de diciembre de 1898, Olimpia se traslada a Vigo junto a sus padres a la edad de 12 años. Se matricula en medicina en la Universidad de Santiago de Compostela en 1919. En esa época era tan sorprendente ver a una mujer estudiante (el Real Decreto que permitió a las mujeres acceder a la enseñanza universitaria se aprobó en 1910) que, según ella misma cuenta a sus familiares, los hombres la esperaban en los soportales de las calles cercanas a la facultad para verla salir de clase. Se licencia en 1925 obteniendo el premio extraordinario de licenciatura convirtiéndose así en la primera gallega en licenciarse en medicina, ese mismo año viaja a Madrid para realizar el doctorado.
El 23 de febrero de 1928, Olimpia abría su clínica en Vigo. La primera consulta de la primera gallega licenciada en medicina. Y aunque su placa rezaba: “Olimpia Valencia. Especialista en enfermedades de la mujer” ella deseaba especializarse en enfermedades pulmonares y ejercer en la clínica de su profesor, el doctor Gil Casares. Pero en aquella época resultaba impensable que las médicas trataran a los hombres. Así, familiares y profesores la disuadieron para que se dedicase a un área de la medicina relacionada con las mujeres, la ginecología fue su única opción.
Sus comienzos no fueron sencillos. Sus colegas varones la miraban con recelo y sus potenciales pacientes con desconfianza pero poco a poco fue ganándose el reconocimiento profesional que le correspondía. Ejerció su profesión hasta algo más de los ochenta años. Falleció en julio de 1987 .
En el nº11 de la calle Príncipe Olimpia estableció su consulta, hoy una placa la recuerda a los pies del edificio.
MARÍA DO CARMO KRUCKENBERG
Es una de las voces más destacadas de la literatura viguesa.
Nació en Vigo. Hija de la gallega Josefina Sanjurjo de Oza (hermana de la pianista María Luisa Sanjurjo Oza) y del mexicano de origen alemán Gustavo Kruckenberg Sartorius, su vida estuvo marcada por una rica herencia cultural.
A pesar de haber estudiado en el colegio alemán de Vigo, su educación formal se vio truncada por la Segunda Guerra Mundial, lo que obligó a cerrar el centro escolar. Sin embargo, en lugar de rendirse, María do Carme decidió continuar su formación de manera autodidacta, profundizando en idiomas, ciencia, literatura e historia. Su pasión por el conocimiento la llevó a convertirse en una de las escritoras más prolíficas y respetadas de su tiempo: leyó con pasión a Antonio Machado, Baudelaire y a Rosalía de Castro y compuso sus primeros versos con sólo 14 años.
En sus viajes a América conoció a Rafael Alberti , Borges, Castelao, García Lorca... Fue asidua del Cafe "Gijón" durante su estancia en Madrid, lugar de encuentro de artistas e intelectuales y donde entabló amistad con Vicente Aleixandre, Gerardo Diego o Dámaso Alonso.
Trabajó como delegada científica gran parte de su vida, pero su pasión siempre fue escribir. Autora de cuentos y poemas, traductora, colaboradora de revistas y diarios, especialmente para el "Faro de Vigo", a veces también dibuja o pinta.
La ciudad que la vio nacer luce con orgullo su nombre en una plaza y un monumento en el paseo de Montero Ríos y su trayectoria literaria se ha reconocido con varios premios y un nombramiento honorífico de la Asociación de Escritores en Lengua Gallega.
AS OSTREIRAS
La Calle de las Ostras (oficialmente Rúa da Pescadería), en el Casco Vello de Vigo, es un emblema gastronómico centenario. Esta tradición, consolidada desde finales del siglo XIX, conecta la cultura marinera con el turismo, ofreciendo marisco de la ría acompañado de un buen albariño, conforma una de las experiencias gastronómicas más auténticas y conocidas de España.
Pero no podemos hablar de la calle de las ostras sin rendir homenaje a las ostreiras, ya que fueron estas mujeres quienes con su esfuerzo convirtieron esta calle en todo un emblema de la ciudad y que, con su dedicación, lograron preservar este oficio y su valiosa tradición. A pesar de las duras condiciones en las que trabajaban –expuestas al frío y las largas horas de pie–, ellas eran las encargadas de abrir las ostras, un trabajo que, con destreza, se convirtió en todo un espectáculo. Con cuchillo en mano y un giro de muñeca, las ostreiras preparaban las ostras frescas con una rapidez admirable, llegando a abrir una docena en menos de dos minutos. Esa habilidad no solo era un símbolo de la pericia del oficio, sino también de la tenacidad de estas mujeres que, generación tras generación, hicieron de este manjar un símbolo de Vigo.
Desde pequeñas, muchas de ellas aprendieron el oficio de sus familias, recolectando las ostras y transportándolas hasta el mercado para su venta. Aunque el trabajo fue siempre exigente, las reformas que se fueron realizando en la calle facilitaron algo de comodidad a las vendedoras, quienes pasaron a ser reconocidas no solo por su labor, sino también por su contribución al turismo de la ciudad. Entre los reconocimientos más destacados se encuentran el de Viguesas Distinguidas (1993), el premio de la Diputación de Pontevedra en Turismo (2009), y la Medalla al Mérito en el Trabajo (2013), cabe destacar que este último reconocimiento fue impulsado por un vecino del Casco Vello, quien, tras siete años de espera, vio cumplido su deseo y el de las propias vendedoras.
En la calle Bueu, se encuentra el mural "A Ostreira", una obra del reconocido artista Mon Devane. Esta pieza, que forma parte del programa Vigo cidade de Cor, rinde un homenaje a las mujeres que durante generaciones han sido fundamentales en la historia de Vigo, en especial a aquellas que, con su esfuerzo y dedicación, han convertido la Calle de las Ostras en un emblema de la ciudad.
El mural está inspirado en Isabel Seoane, la última de las ostreiras, quien representó la resistencia y la tradición del oficio durante toda su vida. Isabel, como ya lo hicieran su madre y su abuela antes que ella, dedicó décadas a vender ostras en el corazón del Casco Vello. Su figura, además de ser un símbolo de la historia marinera de Vigo, es también un reflejo de la conexión entre generaciones de mujeres que, con su trabajo incansable, preservaron esta tradición única.
Tras su jubilación, Isabel fue reemplazada por su hijo José Rodríguez, quien continúa con la tradición familiar, ejerciendo actualmente como ostreiro en la mítica calle Pescadería. Este mural no solo celebra el legado de Isabel, sino también la memoria colectiva de todas las mujeres que, generación tras generación, han sido parte fundamental de la identidad de Vigo.
URANIA MELLA SERRANO
Urania Mella nació en Vigo en 1899. Hija del pensador Ricardo Mella, recibió una educación progresista y pronto destacó por su compromiso social. Entre otras actividades, comenzó muy joven a enseñar lectura y escritura a mujeres sin posibilidades de acceder a educación básica, en el barrio de Lavadores.
En los años treinta se convirtió en una figura clave del activismo antifascista en la ciudad, presidiendo la Unión de Mujeres Antifascistas de Vigo y participando activamente en la organización vecinal. Tras el golpe de Estado de 1936, defendió la ciudad desde la barricada de O Calvario junto a otros vecinos que intentaban frenar el avance de las tropas sublevadas.
La represión fue brutal. Un consejo de guerra la condenó a muerte por “rebelión”, pero también la juzgó por ser “mala madre” y por “desobedecer” e influir ideológicamente en su marido, Humberto Solleiro, quien fue ejecutado el 30 de octubre de 1936. A Urania le conmutaron la pena capital por treinta años de prisión y fue trasladada a la cárcel de Saturrarán, donde pasó más de nueve años en durísimas condiciones, lejos de sus cuatro hijos.
Liberada en 1943, regresó marcada por la cárcel y por el dolor de una familia rota. Falleció en 1945, con solo 45 años, a causa de un tumor cerebral no tratado durante su reclusión.
Urania Mella fue castigada no solo por su militancia, sino por romper el molde impuesto a las mujeres de su tiempo: pensar, organizarse y actuar políticamente. Hoy su figura simboliza la memoria de tantas mujeres represaliadas y la dignidad de quienes lucharon por la libertad en Vigo.
Visita el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo (MARCO), espacio que antiguamente albergaba El Palacio de Justicia y la Cárcel de Vigo (1880), donde Urania Mella pasó parte de su condena. Durante la rehabilitación del edificio, los arquitectos Manuel Portolés Sanjuán, Francisco Javier García-Quijada Romero y Salvador Fraga Rivas respetaron la estructura original, basada en el concepto de “panóptico radial”. Hoy, una placa conmemorativa recuerda su figura y su lucha, invitando a los visitantes a conocer la memoria de esta mujer valiente que desafió el fascismo y defendió la libertad.